En el primer encuentro, las palabras y las imágenes, giran, rara vez son atrapadas.En el segundo encuentro, es probable, que una imágen retorne y se quede.El grupo lleva, trae relatos, surgen bocetos.Papeles blancos, lápices, crayones, harán que lo imaginado se convierta en formas.Y después la construcción. El Momo lleva: madera, alambre, papel, cola, papel y pintura, mucha pintura. Se necesitan: manos y manos, pinzas, serruchos, pinceles, agua. Hay que mirar y ver como crece, como se va pareciendo a lo imaginado.
Es un nacimiento rápido, rotundo. El estará entre nosotros poco tiempo.Será llevado en andas entre hacedores y murgueros , para que la gente lo vea, lo aprecie en su breve reinado.
Después es depositadoen la cima del parque a la espera de los deseos que quedarán impresos en su piel brillante.Cerca, está el escenario poblado de actores , cantantes y murgueros. El público atento responde con aplausos.Actores vociferan el testamento y todos caminan hacia el Momo.
Arbocaliptus Castaño Lila, aguarda.La mecha espera.
Entonces, el momento esperado.Con gesto lento la mecha embiste, encendida.Y el fuego nace, los cuerpoenes danzan, se mecen al compás de una música que viene del fondo de la historia.
Fuego que funde y perpetra los deseos , fuego breve y eterno.
jueves, 8 de marzo de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario